La cocina es una pieza fundamental del hogar, siempre ha sido el centro de la casa, y todo gira a su alrededor. De hecho la palabra hogar proviene del lugar donde se encendía el fuego y a su alrededor se reunía la familia  para alimentarse  y calentarse.

La cocina no solo se usa para cocinar también es el punto de reunión de la familia, donde se comparte desde un desayuno a una cena romántica, un lugar donde los padres transmiten recetas familiares o  para realizar experimentos culinarios, charlas improvisadas, incluso a veces donde los niños hacen los deberes,  así de importante es para nosotros esta habitación, por eso debemos crear un entorno práctico pero a la vez acogedor.

Cuando utilizamos la cocina hay un aspecto que tal vez no valoramos, esta tiene una vida útil de 20 años aproximadamente, y en ese tiempo realizamos ciento de miles de aperturas y cierre de los cajones, y otro tanto de tareas en la encimera y fregadero, miles de metros recorridos, una cantidad ingente de veces agachándose, levantándose, subiéndose a un taburete para acceder a los muebles altos.

Así que debemos tener en cuenta la calidad de los herrajes, cajones y acabados para rentabilizar al máximo nuestra inversión. Analizaremos bien la distribución de los muebles, la planificación de las  zonas de trabajo, el proceso y las distancias entre zonas, para evitar miles de desplazamientos, gestos y movimientos.

Debemos pensar en el usuario de la cocina, facilitando la funcionalidad y la comodidad, no priorizando  solo la estética  y el precio.

ZONAS DE LA COCINA

  • – Despensa, frigorífico.(Es importante conseguir la máxima capacidad posible, existen armarios especiales de gran altura con cajones extraibles, que facilitan enormemente el uso)
  • – Fregadero, lavavajillas, cubo de basura, útiles de limpieza, productos de droguería.
  • – Preparación.- Superficie de trabajo para preparar los alimentos y la utilización de pequeños electrodomésticos.
  • – Cocción.- Placa de cocina, microondas, el horno, la campana de extracción, utensilios de cocina.

Nota.- Esta descripción es contemplando solo el concepto del proceso. Hay que tener en cuenta el almacenaje de  la vajilla, cacerolas, sartenes, cubertería, botes de plástico y vidrio (Si las dimensiones de la cocina lo permite sería preferible situarlo en la zona 1), pequeños electrodomésticos, accesorios varios, etc. En la zona de cocción: aceites, condimentos.

Para facilitar el trabajo si el usuario es diestro las zonas se disponen de izquierda a derecha según el orden numerado. Si el usuario es zurdo el orden sería de derecha a izquierda.

TRIANGULO DE TRABAJO

El triángulo de trabajo está definido como el circuito de máxima actividad y es donde se debe optimizar al máximo las medidas y la distribución, para evitar movimientos innecesarios.

El triángulo está formado por la zona de Almacenamiento, el área de Lavado y el área de Cocción. Se determina conectando los puntos centrales de la nevera, el fregadero y la encimera.

Para el correcto funcionamiento la suma de los tres lados del triángulo no debe ser inferior a 4 mts. ni debe superar los 8 mts. y ninguno de los lados debe ser menor de 1,20 mts. ni mayor de 2,70 mts.

En caso de utilizar la disposición de la cocina en línea se debe colocar siempre el área de lavado en el centro, a la izquierda el área de almacenamiento y al otro extremo el área de cocción. Esta disposición es para usuario diestro, en caso de ser zurdo partiendo del fregadero en el centro se dispone a la inversa de la disposición anterior.

En cualquier caso se debe respetar las distancias de seguridad entre el fregadero y el área de la encimera que debe ser como mínimo unos 60 cm.

CONFIGURACIÓN DE LA COCINA

Hay varios modelos de configuración de las cocinas, vamos a analizar las características de cada una.

LINEAL

Esta configuración es la mayoritaria y no es porque sea la más adecuada, sino por los problemas de espacio que normalmente existen en las viviendas actuales. No es adecuada para trabajar varias personas a la vez, ni para personas en silla de ruedas.

DOBLE LÍNEA (2 LÍNEAS EN PARALELO)

Permite trabajar varias personas simultáneamente siempre que la distancia entre líneas  tenga un mínimo de 1.20 mts., así permite abrir dos puertas enfrentadas o agacharse delante de un cajón. Es una opción apropiada cuando en la cocina existen dos puertas opuestas y así queda la zona central como pasillo. Permite mucho almacenaje y espacio para preparación de los platos.

No es aconsejable para personas en silla de ruedas o con problemas de movilidad, porque además de obliga a trasladar los alimentos y los utensilios de una línea a la otra. Y en este caso la distancia entre líneas debería ser un ∅ de 1,50 mts.

EN FORMA DE L

Es una buena configuración para todo tipo de usuarios, permite una buena distribución de muebles, minimizando el número de movimientos y control visual de los diferentes procesos, es aconsejable para espacios medianos y grandes, y además permite una zona para comer.

EN FORMA DE U

Si disponemos de un espacio amplio es una excelente configuración, disponiendo todos los elementos sobre tres paredes, permite una disminución de todos los recorridos quedando todo accesible y permitiendo trabajar a varias personas simultáneamente.

Esta configuración se puede transformar en forma de G añadiendo una línea en una de las paredes sin cerrar el espacio totalmente.

También existen configuraciones en isla o en península, y si las medidas del local son generosas son de resultados estéticos muy agradables.

CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA EN LA COCINA

Tal como hemos comentado la ergonomía  y la optimización es muy importante en la cocina en el momento de su estudio y compra.

Y debemos pensar que el uso por parte del usuario se modifica en el transcurso de esos 20 años por los cambios físicos inevitables, deberíamos contemplar un equipamiento óptimo en el momento de la compra, puesto que resultará  muy difícil modificar después.

La altura de la encimera debe estar entre 85 y 95 cm como medida estándar, pero siempre se debe tener en cuenta la altura de la persona (desde los codos doblados a 90º hasta la encimera debe haber 15 cm), y si es posible prever superficies de trabajo a varias alturas  para poder trabajar sentados o de pie, instalar tableros extraíbles como mesas auxiliares para aumentar el espacio de trabajo, y también bajo el horno para apoyo de los recipientes a la entrada o salida.

A ambos lados de la placa se debe dejar un  espacio como mínimo de 50 cm y si es posible resistente al calor o usar salvamanteles para mover y dejar los recipientes calientes. Desde la placa al fregadero debe dejarse una separación de 60 cm como mínimo. Por esta razón tampoco se debe instalar la placa junto a la pared.

El horno y el microondas tiene la mejor ubicación en una columna que integre ese grupo, la altura de uso debe estar desde el nivel de los ojos hasta la cintura. Y la posición de esta columna debe estar cerca de la placa por comodidad y debe permitir el trabajo de otra persona sin interferir con la zona de cocción.

Instalar un cajón para guardar los utensilios y recipientes cerca de la placa y el horno para el mejor uso.

Los muebles bajos son a nivel de capacidad menos eficaces que los cajones, y si estos son de extracción total y diferentes medidas se tendrá mucho espacio para almacenar y estéticamente son muy interesantes, además de mucho más cómodos y evitarán  lesiones .

Los muebles bajos nos obligan a trabajar agachados y si tienen entrepaños aún más por la falta de visión, así que debemos utilizarlos en los casos imprescindibles. Los rinconeros con entrepaños son especialmente incómodos, si podemos permitirnos la inversión existen unas soluciones de cajoneras en ángulo muy eficaces incluso mejor que los tornos giratorios.

Si cuenta con cajones grandes con traseras altas y laterales cerrados para ollas, cacerolas, etc. La capacidad de almacenamiento y la comodidad es muy importante.

En el resto de cajones si se instala un sistema de divisiones  modulables,se mejora considerablemente el orden y la visibilidad de todos los utensilios facilitando el trabajo.

No usar cajones convencionales, ni armarios con puertas abatibles en las esquinas para no golpear al abrir las puertas del armario de esquina o impedir el acceso al mismo, si no se puede evitar la instalación, colocar en la esquina una regleta de separación de aproximadamente 10 cm.

No colocar cajones cerca de la placa o el horno para evitar que los niños lo usen para subirse y acceder a las zonas calientes.

El lavavajillas  debe situarse cerca del fregadero y el escurreplatos, e instalarlo lo más alto posible para mejorar la comodidad de uso.

Si existe una ventana y si esta abre hacia el interior, tener cuidado con el grifo para no bloquearla.

El grifo si es de manguera es muy práctico para llenar los recipientes de agua sin tener que desplazarlos ni levantarlos.

Si tenemos gas como fuente de calor no situarlo nunca frente a la ventana y si no es posible evitarlo, que esta tenga un fijo para evitar corrientes de aire, que pueden apagar el fuego y provocar escapes de gas.

Los muebles bajos tienen normalmente una medida de  fondo aproximadamente de 60 cm y una altura de 70 cm, más unos 15 cm de zócalo, aunque también se pueden instalar muebles bajos con mayor profundidad a  70 ó 80 cm que amplía la superficie de trabajo y la capacidad de almacenamiento y además permiten instalar los muebles altos a menor altura,y son más cómodos de usar.

Los muebles altos tienen una profundidad de 33 cm y unas alturas estándar de 70 ó 90 cm., A una encimera de profundidad de 60 cm le corresponde una distancia a la parte inferior del mueble alto de 55 cm mínimo, a una encimera de profundidad de 70 cm le corresponde una distancia mínima de 45 cm, y a una encimera de profundidad de 80 cm la distancia mínima es de 42 cm.

Las alturas de trabajo recomendables de estantes para una persona de pie son entre 50 a 160 cm. Por encima de esta altura almacenar solo las cosas que se utilizan menos, y por debajo utilizar cajones o gaveteros.

Para ahorrar tiempo y movimientos ganando en comodidad y efectividad ,es importante la ubicación correcta según la frecuencia de uso.

Los productos de uso habitual deben guardarse en módulos extraíbles en el nivel inmediato bajo la encimera y en el primer nivel de los muebles altos, los artículos de menos uso habitual por encima y por debajo de ésta zona. Y los de poco uso en el nivel superior de los armarios altos y en los niveles inferiores de los muebles bajos. Es decir debe irradiar el orden desde la encimera hacia arriba y hacia abajo según la frecuencia de uso de los productos.