Las cocinas adaptadas tiene que ser diseñadas desde el inicio , pues se debe primar el acceso a todos los estantes de sus elementos antes que aumentar al máximo la capacidad.

Expliquemos esto con detalle, en una cocina convencional la utilización al máximo de todos los espacios es una condición buscada y recomendada.

Así  debajo de la encimera se utiliza todo el espacio, en la parte superior se instalan módulos altos con la máxima capacidad posible.

Pero desde el punto de vista de una persona en una silla de ruedas , las soluciones deben ser totalmente diferentes y las vamos a analizar.

Se comienza con la puerta de acceso cuyo ancho debe ser de 80 cm. como mínimo, y la apertura hacia el exterior o mediante una puerta corredera.

El ancho mínimo en las zonas de paso será de 90 cm., y en las zona de giro deben ser de ∅ 150 cm .

Los controles de los electrodomésticos,los interruptores , las llaves de pasos deben estar accesibles y al alcance del usuario.

Los interruptores y enchufes deben ser de color diferente y contrastado al de la pared,en algunos casos deben ser de gran superficie y de presión y los enchufes de fácil conexionado.

La iluminación general debe ser homogénea y evitando zonas de sombras incluso las provocadas por el mismo usuario con iluminación puntual en las zonas de trabajo.

La normativa marca unos 200 luxes para la iluminación general y unos 500 para la iluminación dirigida,lo recomendable sería unos 300 luxes para la iluminación general.

Esta iluminación de 300 luxes  para una cocina de hasta 10 m2. se consigue con un fluorescente de 65 w x 150 cm o con 2 bombillas incandescentes de 100 w (o su equivalente en bajo consumo).

Los grifos debe ser monomando con la palanca suficientemente larga para acceder a ellos,  para controlar  con una sola maniobra fácilmente el caudal y temperatura.Preferiblemente con manguera extensible para facilitar el llenado de los recipientes sin tener que desplazarlos y levantarlos.

Las tomas de agua y los desagües deben estar aislados termicamente para evitar quemaduras.Debe conseguirse que estos elementos impidan lo menos posible el acceso al usuario en silla de ruedas,con ese objetivo nos obligará también a montar fregaderos de poca profundidad.

Eliminar los elementos que sobresalen,esquinas ,bordes que pueden producir cortes intentando que siempre los bordes sean redondeados,el pavimento será antideslizante en seco y en mojado y no debe producir brillos.

La encimera preferiblemente debería ser de un color liso y que contraste con los elementos instalados en ella.Y por supuesto debe estar despejada del máximo número de objetos para ganar espacio y permitir el uso cómodo y seguro, facilitando incluso desplazar los elementos de la batería de cocina sin tener que levantarlos.

La altura libre por la parte inferior (para introducir las piernas) debe ser 70 cm y la profundidad 60 cm,la altura de trabajo debe estar entre 80 y 85 cm.

Una persona en silla de ruedas tiene muy difícil o casi imposible acceder a la línea de fuegos traseros, por eso se aconseja que los focos de calor sean en linea, y es recomendable el uso de cocinas de inducción porque solo funcionan cuando se le coloca en el foco un recipiente adecuado (debe tener hierro) y  además tienen el foco de calor residual de intensidad y duración menor ,pero hay que controlar la influencia magnética en marcapasos o prótesis.

En caso de usar cocinas de gas evitar colocarlas cerca de una ventana, o cerrar cuando se cocina, el aire puede apagar el fuego y provocar escapes de gas.Si se instala una cocina eléctrica (Vitrocerámica) se puede utilizar el calor residual ,por eso mismo hay que tener cuidado con los descuidos, aunque dispone de testigos visuales. Ambos tipos de cocina permiten usar cualquier recipiente (cerámica,hierro fundido, aluminio,etc).

A ambos lados de la zona de cocción se debe prever que la encimera sea resistente al calor, para poder dejar recipientes calientes al desplazarlos.

Los hornos y microondas deben situarse entre los 70 y 120 cm de altura o ser regulables en altura mediante la motorización del módulo.

La altura de uso para los estantes de los armarios debe estar entre los 40  y los 140 cm ,para permitir el acceso a usuarios en silla de ruedas.

Los tiradores del mobiliario deben ser de tipo lineal muy fáciles de utilizar y situados a la altura adecuada,jamás usar pomos o similares por la dificultad de maniobra para algunas personas.

Si es necesario es muy práctico instalar una barra asidero para usuarios con dificultades de equilibrio.

Siempre que sea posible es una buena solución, la instalación de tableros extraibles como mesas auxiliares y como soporte bajo el horno, para apoyo de los recipientes a la entrada y salida.

El diseño tiene que contemplar el espacio necesario para la aproximación lateral, por el lado de apertura de puerta, para elementos con puertas abatibles o cajones como el frigorífico o armarios bajos.

Esa aproximación debe tener un mínimo de 80 cm de anchura y 150 cm de fondo.A algunos armarios bajos también se le pueden instalar ruedas para facilitar su uso.

La cocina se debe estructurar como cualquier cocina definiendo varias áreas de trabajo:

– Área para cocinar (Cocina,horno, microondas)

– Área de limpieza (Fregadero,lavaplatos,recogida basura)

– Área de trabajo (Espacio para manipular y preparar los alimentos)

– Área de conservación (Frigorífico y congelador)

– Área de Almacenamiento (Despensa,armarios,etc)

En una cocina convencional las áreas de almacenamiento y frigorífico, el área de fregadero, y el área de cocción forman el llamado triángulo de trabajo.

En éste triángulo para el correcto funcionamiento la suma de sus lados no debe ser inferior a 4 mts ni debe superar los 8 mts. Y ninguno de sus lados debe ser menor de 1,20 mts ni mayor de 2,70 mts.

La configuración  para minimizar el número de movimientos y el control visual de los diferentes procesos son las siguientes: una solución muy correcta es en forma de  L, la mejor alternativa es en forma de U  ( reduce las distancias y concentra las estaciones de trabajo), pero necesita más espacio para implantarlo.

La cocina en línea no es muy adecuado para personas en silla de ruedas, pues las distancias entre áreas de trabajo son excesivas, y si hablamos de cocinas en doble línea (paralela) es una opción menos aconsejable  aún, debido al traslado de utensilios de una línea a otra.

Si no queda más remedio de usar la configuración en línea debido casi siempre al espacio disponible, no existe el triángulo y se solventa situando el fregadero siempre en el centro, y dependiendo de si el usuario es diestro se coloca la zona de almacenamiento y refrigeración a la izquierda, y al otro extremo del fregadero la zona de cocción. Configuración contraria si el usuario es zurdo.

Existe una opción que se sale del diseño convencional en línea, se puede ubicar las zonas de trabajo como un arco de circunferencia con el centro hacia el usuario,permitiendo una economía de movimientos al trabajar, moviéndose solo en pequeños desplazamientos.También permite soluciones estéticas muy interesantes y originales.

En cualquier caso la solución debe construirse respetando siempre las distancias de seguridad entre algunas áreas,como el área de limpieza (zona húmeda y la de cocción) que marca la normativa vigente.

Otros temas a considerar es la comunicación entre el interior y exterior de la cocina mediante avisos luminosos o sonoros, teléfono o conexión con el  interfono o portero automático ,para pedir auxilio en caso de emergencia.

Siempre intentar reducir paredes y sustituirlas en lo posible por paneles acristalados transparentes bien señalizados para evitar accidentes,usar sobre todo para personas con discapacidad auditiva.

Para mejorar la percepción para personas con discapacidad visual se debe diferenciar mediante diferentes colores entre si ,las paredes,los muebles,los electrodomésticos y el suelo.

Es una medida de seguridad muy importante instalar un detector de gas y humo conectado a avisadores acústicos y/o luminosos , según las necesidades del usuario.

No se debe olvidar que se puede trabajar sentados y utilizar todas las ayudas técnicas y pequeños electrodomésticos que nos facilitan la tarea como, abrelatas eléctricos,robots de cocina batidora,tablas con pinchos para sujetar el alimento,etc.

Mobiliario adaptado:

Para conseguir optimizar al máximo la cocina,ganando capacidad y operatividad ,existe la cocina con mobiliario adaptado que consiste en motorizar módulos altos y la encimera, para tener una cocina adecuada a todas las personas sin importar sus características físicas (altura: como un niño o persona muy baja hasta una persona muy alta, ancianos o personas con movilidad reducida, incluso en silla de ruedas), y todo con gran comodidad.

Ya no se debe utilizar escaleras ni taburetes con el riesgo consiguiente,ni agacharse en la encimera para realizar según que trabajos,ni tener pequeños electrodomésticos en la zona de trabajo, sino guardados en el mueble pero listos para usar.Ya que se puede dotar de electricidad e iluminación estos módulos.

El control del movimiento se realiza mediante pulsadores y mando a distancia, con estrictas medidas de seguridad, y sensores que paran el movimiento al encontrar un obstáculo.

Los módulos  bajan hasta la altura deseada y así se puede utilizar ese mueble alto con facilidad, y también  podemos elevar o bajar la encimera hasta la altura de trabajo deseada.

La gran versatilidad de ésta solución transforma la cocina en una cocina de uso universal, que puede simultanear todas las opciones de uso sin variar los muebles.