La accesibilidad también se consigue en el mobiliario adaptado, adecuando las alturas y las superficies de trabajo a todas las personas y sus diferentes capacidades.

Las actuaciones más habituales se realizan en el mobiliario para trabajar tanto en el ámbito doméstico como laboral,consiguiendo el máximo aprovechamiento de los espacios , y  en la cocina pieza fundamental e importante en el desarrollo de la actividad diaria.

En una cocina convencional las medidas y la disposición de uso dificultan o imposibilitan el correcto uso de la instalación, para personas con distinto tipo de discapacidad, o personas mayores.

Una de las prioridades es liberar el espacio bajo la encimera que debe tener una altura inferior a la normal, para permitir el uso de una persona en silla de ruedas y el desplazamiento lateral en todo el área de trabajo.

La encimera o superficie de trabajo se puede automatizar para permitir la subida o bajada a la medida necesaria de cualquier usuario.

Los armarios superiores deben diseñarse a la altura adecuada a la persona que está en silla de ruedas o automatizar los módulos altos para poderlos bajar a la altura necesaria de uso.

Si la cocina es automatizada totalmente, la accesibilidad conseguida facilitará el trabajo y la comodidad a todas las personas que la usen, niños, personas mayores, personas con diferentes alturas y diferentes capacidades.

La misma filosofía se utiliza para el mobiliario en el hogar y en el entorno laboral.

Se pueden fabricar cualquier mueble  automatizado para poder facilitar su uso a cualquier persona y sus necesidades específicas.